Cuenta con un espacio diáfano, armonioso y tranquilo, exclusivamente dedicado a la práctica de Yoga, que es para lo que fue concebido. La sala dispone de mucha luz natural y climatización. El alumno, parte indispensable en el proceso de transmisión del Yoga, debe encontrar en la sala un lugar apacible que le invite al silencio y la interiorización. Y por supuesto un trato individualizado con el que se sienta cómodo para que le invite a la constancia y a la continuidad.









